De acuerdo con el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), en Zacatecas se esperan cielos con nubes dispersas, ambiente fresco mañana y noche, con temperaturas de -5 a 0°C en las partes montañosas.
De acuerdo con el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), en Zacatecas se esperan cielos con nubes dispersas, ambiente fresco mañana y noche, con temperaturas de -5 a 0°C en las partes montañosas.
México, 19 Mar (Notimex).- Un grupo de astrónomos descubrió la existencia de 83 agujeros negros supermasivos (SMBH, por sus siglas en inglés), los cuales tienen su origen en el Universo primitivo.
Los investigadores detectaron, mediante el uso del Telescopio Subaru, en Japón, 83 quásares alimentados por SMBH en el Universo distante, desde una época en que el cosmos tenía menos del 10 por ciento de su edad actual.
El hallazgo, además de aumentar la cantidad de agujeros negros conocidos en esa época, revela, por primera vez, qué tan comunes fueron.
Además, ofrece una nueva perspectiva sobre el efecto de los agujeros negros en el estado físico del gas en el Universo temprano, en sus primeros mil millones de años, destaca el telescopio Subaru del Observatorio Astronómico Nacional de Japón.
Los nuevos descubrimientos sondean la población de SMBH con masas características de los agujeros negros más comunes que se ven en el Universo actual, y por lo tanto, arrojan luz sobre su origen.
Los quásares encontrados por Yoshiki Matsuoka, de la Universidad de Ehime, en Japón, y su equipo de investigación, se encuentran ubicados a unos 13 mil millones de años luz de la Tierra.
El quásar más distante hallado por el equipo está a 13.05 mil millones de años luz de distancia, el cual está atado por el segundo agujero negro supermasivo más distante jamás descubierto.
Dicha revelación ayudará a los científicos a buscar y determinar SMBH aún más distantes, así como para revelar la época en que apareció el primero de ellos en el Universo.
FUENTE: NTX/ICB/LCH/ASTRO16
* Es uno de los hallazgos más importantes para comprender la historia de Chichén Itzá México, 4 Mar
(Notimex).- Cientos de artefactos arqueológicos fueron documentados por investigadores que accedieron a Balamkú (Dios Jaguar), el santuario subterráneo de Chichén Itzá, Yucatán, hallado hace más de 50 años. El lugar se ubica a 24 metros de profundidad justo al este de la pirámide El Castillo o Templo de Kukulcán y aunque fue descubierto fortuitamente hace medio siglo por ejidatarios a pocos días fue cerrado con un montículo de piedras. En 2018 al menos 14 especialistas del proyecto GAM (Gran Acuífero Maya) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) lo redescubrieron; a su juicio, se trata de uno de los hallazgos más importantes para comprender la historia de Chichén Itzá, incluso más que la cueva de Balamkanché. En conferencia de prensa Guillermo de Anda, investigador de la Coordinación Nacional de Arqueología del INAH, comentó que la cueva no ha sido saqueada y que acceder a ella fue muy difícil, pues tuvieron que introducirse por grietas de máximo 40 centímetros de circunferencia.
“En la cueva están creciendo estalagmitas lo cual no habla de un gran estado de preservación de la cueva. Si hubiera habido una alteración se notaría de inmediato. Es un lugar magnífico, algunas de las vasijas están fragmentadas y puede ser por efecto natural o a causa de un proceso de matado ritual”, explicó. A la fecha los expertos han encontrado siete ofrendas con incensarios y vasijas que conservan restos carbonizados, alimentos, semillas, jade, concha y huesos que los antiguos mayas ofrendaban a sus dioses. “Esto va a cambiar la noción que tenemos de Chichén Itzá porque nos dará respuestas muy concretas, sobre todo a cronologías cerámicas. La cueva ha sido explorada apenas en una tercera parte, lo que significa que estamos empezando y que viene el trabajo más duro”, anadió de Anda. Debido a que Balamkú se trata de un verdadero tesoro de información, indicó que irán con mucha cautela y que recolectan el lodo porque éste también puede decir mucho.
“El acceso a la cueva está muy limitado, no hay más de cuatro personas al interior trabajando. Además el oxígeno es muy escaso y cada vez es más difícil entrar para registrar todo. Sin embargo es una gran suerte haber estado en este lugar porque significa una segunda oportunidad en la arqueología”, comentó. Dada la gran cantidad y variedad de material cerámico que se ha documentado en las galerías no inundadas de la cueva, caso de los incensarios “tipo Tláloc” de mayor tamaño, se estima que podrían corresponder al Clásico Tardío (700-800 d.C.) y Clásico Terminal (800-1000 d.C). Los especialistas creen que el espacio fue utilizado al menos durante estos periodos. Guillermo de Anda, también arqueólogo del proyecto GAM, precisó que la primera fase de la exploración incluye la creación de un modelo en 3D de la cueva y no se modificará en forma alguna el contexto dada la minuciosidad con que se hará el registro digital y el mapeo de todo el sistema cavernario.
Mencionó que el santuario subterráneo ha sido recorrido hasta 450 metros y la mayor parte del tiempo lo hicieron a pecho tierra. Finalmente, dio a conocer que la cueva está siendo resguardada por el INAH en colaboración con los ejidatarios de la zona. El financiamiento del proyecto está a cargo de la Coordinación Nacional de Arqueología del INAH, la National Geographic Society y la Universidad Estatal de California, se indicó en un comunicado. FUENTE: NTX/CPO/IAM

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