París (AFP) – La cocinera mexicana Elena Reygadas, que dirige el restaurante Rosetta en Ciudad de México, fue elegida mejor chef femenina 2023 por el grupo "50 Best", una de las principales listas gastronómicas mundiales, informó un comunicado este martes.

Reygadas es una "ardiente defensora de la biodiversidad mexicana y la cultura sostenible", explicó el comunicado de "50 Best", que ya en 2014 eligió a la cocinera como mejor chef latinomericana.

Además de Rosetta, abierto en 2010 en la Colonia Roma de la capital mexicana, Reygadas es conocida por la panadería que regenta justo al lado del establecimiento, así como otro restaurante, Lardo, que propone una cocina más informal.

Reygadas estudió Literatura Inglesa en la Universidad Autónoma de México antes de volcarse a su pasión culinaria, que cultivaba en el seno de una familia numerosa desde su infancia, explica el comunicado del grupo "50 Best".

Estudió en Nueva York y luego estuvo cuatro años bajo las órdenes del chef italiano Giorgio Locatelli en Londres.

Rosetta empezó en Ciudad de México con una producción propia de pastas hechas a mano, como los tortellini hoja santa.

La chef ha ido con los años perfeccionando su manera de interpretar la rica cocina tradicional mexicana, con platos como el pipián al pistacho y taco romeritos, o el tamal con crema ahumada tibia.

Es el tercer año consecutivo que una mujer latinoamericana se lleva el premio a la mejor chef en el mundo. El año pasado fue la colombiana Leonor Espinosa, en 2021 fue la peruana Pía León.

"La cocina es una práctica colectiva. Por eso, para mi, este premio pertenece a todo mi equipo", explicó la cocinera, citada en el comunicado.

"Elena Reygadas trabaja en pos del futuro de la gastronomía mexicana y estamos orgullosos de apoyar su misión", declaró William Drew, director de contenidos de "50 Best".

Elena Reygadas lanzó recientemente un programa de becas para estudiantes mexicanas que hayan sido aceptadas en una escuela de cocina.

El premio "The Best" al mejor restaurante del mundo será revelado el 20 de junio en Valencia (España).

El gen “Arrdc5” se expresa solo en el tejido testicular masculino en múltiples especies de mamíferos, y serviría para desarrollar un anticonceptivo eficaz, reversible y no hormonal, señalan científicos.

Un equipo de científicos de la Universidad Estatal de Washington (WSU), en Estados Unidos, ha identificado un gen presente en casi todas las especies de mamíferos que podría ser clave para desarrollar un anticonceptivo masculino altamente eficaz, reversible y no hormonal.

En el estudio, publicado hoy (17.04.2023) en un artículo en Nature Communications, el equipo identificó la expresión del gen 'Arrdc5', presente en el tejido testicular de ratones, cerdos, bovinos y humanos que, al ser anulado en ratones, produjo infertilidad sólo en los machos.

"El estudio identifica por primera vez que este gen solo se expresa en el tejido testicular, en ninguna otra parte del cuerpo, y que se expresa en múltiples especies de mamíferos", afirma Jon Oatley, autor principal y profesor de Biociencias moleculares en la Universidad de Washington.

"Cuando este gen se inactiva o inhibe en los machos, éstos producen espermatozoides que no pueden fertilizar un óvulo, un objetivo primordial para el desarrollo de anticonceptivos masculinos", explica.

Sin efectos hormonales

Aunque se han identificado otras dianas moleculares para el posible desarrollo de anticonceptivos masculinos, el gen ´Arrdc5´ es específico de los testículos masculinos y se encuentra en múltiples especies.

La falta de este gen provoca una enfermedad llamada oligoastenoteratospermia u OAT, que afecta a la concentración, la movilidad y la morfología de los espermatozoides y evita que éstos puedan fecundar óvulos, causando así infertilidad en los hombres.

En el estudio de la WSU, los ratones macho que carecían de este gen producían un 28% menos de espermatozoides, que se movían 2,8 veces más despacio que en los ratones normales, y cerca del 98% de sus espermatozoides presentaban cabezas y piezas medias anormales.

La proteína codificada por este gen es necesaria para la producción normal de esperma, por eso, el equipo de Oatley trabaja ya en el diseño de un fármaco que inhiba la producción o la función de esa proteína, lo que favorecería la anticoncepción masculina sin interferir en las hormonas.

Y es que, al alterar únicamente esta proteína, la testosterona no se vería afectada, lo que es importante, dado que, además de producir esperma, la testosterona se encarga también de la formación de masa ósea y fuerza muscular, y de producir glóbulos rojos.

Ilustración de esperma humano.

Ilustración de esperma humano.

El diseño de un fármaco dirigido a esta proteína también facilitaría su reversibilidad como anticonceptivo.

"No se trata de eliminar la capacidad de producir espermatozoides, sino de impedir que los que se producen lo hagan correctamente", por lo que, "en teoría, se podría retirar el fármaco y los espermatozoides empezarían a fabricarse de nuevo con normalidad", razona el investigador.

Oatley y la primera autora del estudio, Mariana Giassetti, han presentado una patente provisional para el desarrollo de un anticonceptivo masculino basado en este gen y la proteína que codifica.

Como el gen se encuentra en casi todas las especies de mamíferos, el hallazgo también es prometedor para su uso en animales como alternativa a la castración, que es, actualmente, una de las pocas maneras existentes para controlar la reproducción. También podría utilizarse en la fauna salvaje cuando se quiera limitar la superpoblación de una especie.

En humanos, este fármaco ayudaría a controlar la reproducción porque aunque existen muchas formas de control de la natalidad para las mujeres, no siempre son eficaces ni están ampliamente disponibles, y más de la mitad de los embarazos en todo el mundo siguen siendo no deseados, según Naciones Unidas.

En el caso de los hombres, ahora mismo, no existe ningún método de anticoncepción más allá de la cirugía, "y sólo un pequeño porcentaje de hombres opta por la vasectomía", recuerda Oatley.

EE (Nature Communications / EFE)

 
 

La organización Environmental Working Group (EWG) publicó su nueva lista de la llamada “Docena Sucia” 2023, en la que se enumeran las frutas y verduras no orgánicas con los niveles más altos de pesticidas en EE.UU.

 

Fresas.
 

1. Fresas

Esta fruta encabezó la lista del año anterior. Para su cultivo se usan muchos pesticidas y también gases tóxicos antes de la siembra. Según el informe de EWG de 2023, las fresas tienen mayor probabilidad de estar contaminadas con residuos de pesticidas, incluso después de cosecharse, enjuagarse en el campo o lavarse antes de comer.

 

 

Hojas de espinaca.
 

2. Espinacas

Las espinacas, un alimento muy recomendado para la dieta por su riqueza en nutrientes, tienen en sus cultivos no orgánicos más residuos de pesticidas por peso que todos los demás productos analizados, afirma la EWG. Tres cuartas partes de las muestras analizadas estaban contaminadas con un insecticida neurotóxico cuyo uso está prohibido en cultivos alimentarios en Europa, asegura el informe.

 

 

Col rizada.
 

3. Col rizada, berza y hojas de mostaza

La col rizada que se cultiva de forma convencional en EE.UU. suele estar contaminada por el DCPA, un pesticida considerado como posible carcinógeno. Aunque en Europa ya no se usa, en EE.UU. se sigue utilizando en algunos cultivos, como la kale o el brócoli. Otras verduras de hoja verde como la berza o las hojas de mostaza también presentan niveles detectables de ese pesticida.

 

 

Duraznos.
 

4. Duraznos o melocotones

El EWG informó que datos del Departamento de Agricultura de EEUU de 2021 demostraron que en 500 muestras de duraznos frescos convencionales analizadas, el 90 por ciento tenía un posible pesticida disruptor hormonal y en general 56 pesticidas diferentes.

 

 

Peras.
 

5. Peras

Las peras analizadas en el estudio fueron debidamente lavadas antes, y a pesar de ello, se encontraron hasta 57 pesticidas en las diferentes muestras analizadas. Más que los 49 pesticidas hallados en 2016 y mucho más que los 9 de 2010. La mayoría de las peras observadas fueron cultivadas en EE.UU., no importadas de otros países.

 

 

Symbolbild Nektarine
 

6. Nectarinas

En el puesto 6 de esta lista están las nectarinas. Los datos más recientes se obtuvieron de más de 46.000 muestras de productos, tanto importados como nacionales.

 

 

Manzanas
 

7. Manzanas

La manzana es otra de las frutas que aparecen constantemente en las listas de EWG. Estas contienen un promedio de 4,4 residuos de pesticidas, incluidos algunos en concentraciones altas.

 

 

Uvas.
 

8. Uvas

Las uvas también conservan gran cantidad de residuos de pesticidas. En los productos de cultivos convencionales incluidos en la “Docena Sucia” 2023 se encontraron 210 pesticidas.

 

 

Pimientos
 

9. Pimientos

Solo detrás de la kale, la berza y las hojas de mostaza, los pimientos morrones y picantes fueron los productos con la mayor cantidad de pesticidas detectados, con 101 en total.

 

 

Cerezas.
 

10. Cerezas

Alrededor del 90 por ciento de todas las cerezas analizadas dieron positivo a residuos de dos o más pesticidas. Esto ocurrió también con las fresas, manzanas, espinacas, nectarinas y uvas.

 

 

Arándanos
 

11. Arándanos

Los cada vez más famosos y recomendados arándanos son una novedad en la lista de este año. Aunque ocupan el penúltimo lugar, los arándanos siguen teniendo preocupantes concentraciones de los llamados “pesticidas organofosforados", que pueden dañar el sistema nervioso humano. Dichas concentraciones habrían disminuido en la última década.

 

 

Judías verdes.
 

12. Judías verdes, frijolitos o porotos verdes

Las judías verdes, al igual que los arándanos, entraron por primera vez en esta lista. Varias judías verdes analizadas tenían residuos de la sustancia acefato, un pesticida tóxico, cuyo uso para este alimento fue prohibido por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) hace más de 10 años. En general, para reducir la exposición a los pesticidas se recomienda optar por frutas y verduras orgánicas.

La Justicia norteamericana presentó cargos contra una treintena de personas, tanto del cártel de Sinaloa como proveedores chinos de precursores químicos necesarios para fabricar el opioide. 

Estados Unidos se enfrenta a una crisis de opioides de efectos devastadores. Desde agosto de 2021 hasta agosto de 2022, 107.735 personas murieron por sobredosis de drogas en el país, dos tercios de ellas por opioides sintéticos, principalmente fentanilo.

El Departamento de Justicia anunció este viernes (14.04.2023) cargos en tres distritos federales contra varios supuestos cabecillas del cártel de Sinaloa, entre ellos cuatro hijos de Joaquín "El Chapo" Guzmán, por tráfico de fentanilo y otras drogas. 

En un comunicado, el fiscal general de Estados Unidos, Merrick Garland, destacó que las acciones van dirigidas a "la mayor y más prolífica operación de tráfico de fentanilo del mundo", dirigida por el citado cártel y "alimentada por compañías farmacéuticas chinas".    

Recompensa de hasta 10 millones de dólares 

Los "Chapitos" son los cuatro hijos de Joaquín Guzmán, antiguo dirigente de ese cartel: Iván Guzmán Salazar, de 40 años; Alfredo Guzmán Salazar (37), Joaquín Guzmán López (36) y Ovidio Guzmán López, de 33. 

El Departamento de Estado ofrece una recompensa de hasta 10 millones de dólares por información que conduzca al arresto o la condena de Iván, Alfredo y Ovidio Guzmán, y hasta 5 millones por Joaquín.  

La operación apuntó además a proveedores en China de precursores químicos, un intermediario con sede en Guatemala que compra estas sustancias en nombre del cártel, operadores de los laboratorios clandestinos en México donde se fabrica fentanilo, un proveedor de armas, miembros del cártel "que aterrorizan a las comunidades" y varios implicados en lavado de dinero, detalló Garland.

Ocho de esos acusados están detenidos y "pediremos su extradición a Estados Unidos para enfrentar cargos en un tribunal federal", dijo, y añadió que trabaja "estrechamente" con el gobierno de México.

Jack T., de 21 años, compareció ante una corte federal de Boston, acusado de estar detrás de una de las mayores filtraciones de documentos del Pentágono en la última década. 

Al joven sospechoso le fueron imputados este viernes (14.04.2023) dos delitos: retención y transmisión no autorizada de información de defensa nacional y extracción no autorizada de información clasificada y materiales de defensa. 

De ser hallado culpable, podría afrontar una pena máxima de 15 años de cárcel. 

En una declaración jurada presentada ante la corte por investigadores del FBI, se asegura que Jack T. tenía desde 2022 una acreditación que lo autorizaba a acceder a material marcado como de máximo secreto. 

Transcripciones textuales de material secreto

El documento detalla que el joven empezó a publicar la información en redes sociales en diciembre del año pasado, primero como transcripciones textuales y luego a través de imágenes de documentos marcados como clasificados. 

Aunque en la declaración jurada los investigadores no especifican la plataforma usada, reportes de los diarios estadounidenses The New York Times y The Washington Post señalaron que publicó los documentos primero en un chat de la plataforma Discord.

Uno de los documentos, confirmó la declaración, contenía información sobre el "estado del conflicto de Rusia-Ucrania, incluyendo el movimiento de tropas en una fecha particular".  

suario de plataforma ayudó al FBI

El FBI relató ante la corte que entrevistó el pasado 10 de abril a uno de los usuarios de Discord, la red social donde Teixeira publicó la información. 

En la entrevista, el usuario contó que Teixeira le había revelado que decidió comenzar a tomar fotografías de los documentos porque temía ser descubierto transcribiéndolos en su lugar de trabajo. 

El 12 de abril, Discord entregó al FBI la información que tenía sobre Teixeira. 

El joven, de acuerdo con los documentos, trabajaba en el área de defensa informática en la base de la Guardia Nacional en Cape Cod, en Massachusetts, y formaba parte de las fuerzas estadounidenses desde septiembre de 2019.

Copyright© 2019 Sizart Todos los derechos reservados.